Mirando juntos


Desde dentro

Otra mirada no es sólo una manera distinta de ver las cosas. Tiene que reflejarse también a la hora de elegir las historias que decidimos contar. Queremos compartir con los lectores el cómo y el porqué de los trabajos colectivos que ponemos en marcha. Desde dentro proporcionará información entre bastidores, que irá revelando nuestra manera de trabajar.

Cuando surgió la idea de una serie sobre el coronavirus en la región, rápidamente llovieron distintas propuestas. Al principio algunas eran excesivamente generalistas, otras demasiado ambiciosas, poco a poco las historias fueron tomando forma, algunas se descartaron y otras se acotaron a escenarios manejables por nuestros periodistas. La migración era un tema obligado para mostrar cómo afecta la pandemia al éxodo de miles de centroamericanos que huyen del hambre y la violencia.

Junto a los migrantes el otro gran colectivo que sufre las peores consecuencias del confinamiento es el de los trabajadores informales. Todos aquellos que viven de una economía de subsistencia, obligados a trabajar en la calle día tras día, como en los mercados, grandes o chicos, de Ciudad de México, San Salvador, Managua o Guatemala. Desde México, país duramente golpeado por la violencia de género, se planteó la necesidad de un amplio reportaje sobre la situación de las mujeres en el contexto actual, idea a la que rápidamente se sumaron las colegas de El Salvador y de Honduras. México sugirió abordar en este capítulo la situación de las trabajadoras sexuales en Ciudad de México. La dimensión del problema dio lugar a un reportaje en sí mismo.

La situación de hacinamiento los jóvenes pandilleros presos en las cárceles de El Salvador fue una de las iniciativas que se barajó desde el primer momento. Pero la prohibición de ingresar en este momento en ningún penal salvadoreño nos obligó a cambiar de escenario para esta historia, que finalmente se elaboró en Honduras. A la hora de examinar la respuesta de los gobiernos a la pandemia, no hubo ninguna duda en señalar a Nicaragua como la nota más extravagante. La actuación negligente de la pareja presidencial Daniel Ortega-Rosario Murillo nos ha permitido contar la preocupante propagación del virus en un reportaje, que pone de relieve la degradación de la revolución sandinista, que en el pasado fue emblemática en todo el continente latinoamericano.